
En el año 2023 inicié un viaje de introspección, ante una serie de eventualidades que, según mi percepción humana, se presentaron para incomodarme y hacerme reaccionar.
Empecé la búsqueda de conocimiento, algo que me diera un respiro, unas gotitas de esperanza, respuestas ante situaciones que estuvieron completamente fuera de control y que hoy, he de confesar ya no tienen espacio en mi vida, ya no me interesan. En el torbellino de circunstancias invertí muchas noches tratando de encontrar lógica o explicación a todo lo sucedido, pero como todo buen fenómeno de la naturaleza inicia, arrasa con fuerza y luego pasa… así sucedió!
Hoy debo confesar… ya no me interesa! Ya no me preocupa lo que se piense o se diga, solo me preocupo por lo que día a día realizo para ser una mejor persona. He tomado una frase que deseo compartir… si usted hoy se levanta con toda la intención y la determinación de ser mejor persona que ayer… usted tiene un motivo para vivir y aunque usted no lo crea, tiene una filosofía de vida!
Ha sido un viaje hermoso, donde he encontrado una serie de herramientas que han tomado auge en la sociedad que nos rodea, podemos hablar de Mindfulness, Yoga, Reiki, Ikigai, entre muchas otras. Cada una de ellas nos lleva a tomar acciones que van perfilando el estilo de vida que nos hace sentir mejor y que según sean sus valores, principios y creencias, permiten que la persona se desarrolle plenamente.
Muchas de estas prácticas me han ayudado y claro!!! No todo lo que brilla es oro!!! Porque he aprendido que para ser un mejor ser humano, debo viajar a las aguas turbulentas que habitan en mí, para limpiar, sanar y retomar desde los cimientos, las bases que sostendrán todo lo nuevo y bueno que me proponga forjar día con día; sin perder el norte, porque estamos en este plano, porque el Ser Supremo así lo permite y por ello, debemos cumplir con nuestro propósito.
En este viaje me encontré con una filosofía que definitivamente hizo click, me
enganché, me identifiqué y decidí convertirla en mi modo de vida, en mi marca personal: MERAKI.
Es una palabra griega que no tiene traducción, pero su significado es:
PONER EL ALMA, EL CORAZÓN Y LA CREATIVIDAD EN TODO LO QUE SE
HACE Así es como quiero vivir… dejando una parte de mí, una huella positiva en cada minuto que me es regalado por el Altísimo.