Mi historia no comenzó cuando decidí acompañar a otras personas...
Comenzó cuando la vida me invitó a TRANSFORMARME
MAY-RAH-KEY
Mi vida ha sido un constante ejercicio de Meraky, la filosofía griega de poner el alma, la creatividad y el amor en todo lo que hacemos
Mi historia
Soy Mariel Rojas y creo profundamente que incluso los momentos más difíciles pueden convertirse en maestros de vida.
Como muchas personas, he atravesado experiencias que cambiaron mi manera de ver el mundo, algunas llegaron en forma de pérdidas, otras como preguntas profundas sobre el sentido de la vida y otras como desafíos que jamás imaginé enfrentar. Uno de esos momentos ocurrió cuando recibí un diagnóstico de cáncer.
Recuerdo especialmente la conversación que tuve con mi hijo cuando debía explicarle que, debido al tratamiento, pasaría mucho tiempo sin cabello. Mientras buscaba las palabras adecuadas para ayudarlo a comprender aquella realidad, él me regaló una de las enseñanzas más hermosas de mi vida.
Me dijo: “Vas a ser la peloncita más bella del mundo”
Aquellas palabras transformaron mi mirada y comprendí que no siempre podemos elegir las circunstancias que nos toca vivir, pero sí podemos elegir cómo caminamos a través de ellas. Durante ese proceso participé en una entrevista cuyo mensaje final sigue acompañándome hasta hoy: Sí es posible ser feliz incluso cuando estamos atravesando momentos difíciles!
No porque el dolor desaparezca.
No porque las dificultades sean sencillas.
Sino porque existe una fuerza interior capaz de sostenernos, enseñarnos y transformarnos.
Esa experiencia marcó profundamente mi camino y fortaleció mi interés por comprender los procesos humanos de pérdida, resiliencia, crecimiento y transformación consciente.
Luego de mi proceso, el cáncer tocó la puertas de personas cercanas, lucecitas de algunas valientes compañeras de lucha, se fueron apagando en el camino. Enfrenté la pérdida de mi padre y pocos años después, llegó el inesperado diagnóstico de un cáncer poco conocido en el mundo “cáncer de corazón” y ahí vino el golpe que removió mis entrañas… mi hermana se despidió en menos de 6 meses. Ella fue el reto más grande que terminó de impulsarme para comprender que parte de mi propósito de vida lo encontraría en el acompañamiento a personas que al igual que yo, en algún momento sintieron que la vida no podía ser más confusa.
Mi hermana no optó por tratamiento, así que con ayuda de los cuidados paliativos se entregó a vivir una día a la vez y prepararse para su paso a otro plano… decidió vivir su diagnóstico de 6 meses haciendo en la medida de lo posible “lo que ella quería”. En aquel momento… encontré gran apoyo en un libro hermoso de la Elisabeth Kübler-Ross: “Vivir hasta despedirnos”, porque confieso que tuve que buscar ayuda, era un trago muy amargo, era revivir un proceso pero con una actitud diferente… esto sin dejar de lado que nuestra madre me necesitaba completa para vivir desde su posición la pérdida de una parte de su corazón.
Con mi hermana comprendí que cada quien tiene derecho de tomar sus decisiones, pero que, sin importar el desenlace o el fin… hay oportunidad para transformarse.. en su caso decidió aferrarse a una hermosa promesa.. que algún día nos volveremos a encontrar!
Después de su despedida, con el tiempo he continuado integrando diferentes formaciones, herramientas y enfoques relacionados con el acompañamiento en duelo, el propósito de vida, el bienestar integral y el desarrollo personal. Sin embargo, mi mayor aprendizaje no proviene únicamente de los libros o las certificaciones, sino de la experiencia de haber recorrido mis propios procesos.
Hoy acompaño a personas que atraviesan cambios, pérdidas, momentos de búsqueda o etapas de transformación personal.
Mi propósito no es ofrecer respuestas absolutas… Mi propósito es caminar junto a quienes desean descubrir las suyas.
Porque he aprendido que incluso en los momentos más oscuros puede existir una semilla de crecimiento; y que cuando ponemos alma, presencia y amor en nuestro camino, cada experiencia puede transformarse en una oportunidad para renacer.
En el año 2015 tuve la oportunidad de compartir públicamente una parte importante de mi historia durante mi proceso de cáncer.
Este video no habla únicamente de enfermedad. Habla de esperanza, de resiliencia, de la fuerza que nace del amor y de la posibilidad de elegir cómo enfrentamos las circunstancias de la vida.
Te invito a verlo como una muestra de la filosofía que hoy inspira MAY-RAH-KEY: vivir cada experiencia con presencia, significado y el corazón abierto al aprendizaje!
Una historia que transformó mi manera de vivir
Inicio del proceso contra el cáncer, en el año 2015